Vale, ya comenté lo que me había parecido lo mejor y lo peor de este torneo olímpico de baloncesto, pero me dejé para el final mi opinión sobre los españoles. Ahí va lo que me ha parecido cada uno, del 4 al 15:

Pau Gasol: (19,6 puntos, 7 rebotes, 1,8 asistencias, 1,1 tapones por partido) Pau ha sido de nuevo la referencia principal del equipo y en mi opinión ha mantenido un torneo bastante regular, sobre todo en el tramo final (haré caso omiso de su actuación en el primer partido contra Estados Unidos). Cabe decir que ha costado encontrarle más de lo habitual al poste bajo, y que ha aglutinado menos el juego que nunca, pero aun así se ha disparado hasta los casi 20 puntos por partido. Tal vez no haya dominado tanto los partidos como en otras ocasiones, pero antes que un inconveniente, me parece una ventaja, pues se ha debido a que tenía otras opciones de ataque. La mala noticia para el futuro es que acaba de declarar que se está planteando descansar para el próximo Eurobasket, lo que nos dejaría un poquito cojos. Pero para eso aún falta un año…

Rudy Fernández: (13,1, 3,5 rebotes, 2,1 asistencias, 1 robo por partido) Para mí, el mejor español, en especial en los tres partidos finales. Ha dado el paso adelante que todos estábamos esperando y, al menos hasta que Navarro o Calderón vuelvan a ser los que eran, se ha confirmado como la segunda gran opción de la selección. Enorme a ambos lados de la pista, ha demostrado su interminable repertorio de movimientos en ataque y su intensidad defensiva. Se va a la NBA en el mejor momento de su carrera, y espero que allí siga evolucionando. Eso sí, seguro que Tayshaun Prince y Dwight Howard ya saben quién es antes de que empiece a jugar en los Blazers…

Ricky Rubio: (4,8 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias, 2,1 robos por partido) La gran revelación del equipo. Una cosa es llevarse a un chaval de 17 años y otra cosa darle casi 20 minutos por partido y que rinda como él lo ha hecho. Ha demostrado una mezcla de desparpajo, talento y conocimiento del juego impropia de alguien de su edad, y encima salió como base titular en toda una final olímpica y estuvo a la altura mientras el físico se lo impidió. Sus números dejan bien claro que ha estado en todas las partes del campo… ¡si hasta ha sido el tercer máximo reboteador del equipo, con los mismos que Marc Gasol! El futuro del baloncesto ya está aquí, y se llama Ricky Rubio.

Juan Carlos Navarro: (6,5 puntos, 1,6 rebotes, 1,2 asistencias por partido) De no ser por su resurrección, bendita fuera ella, en la final, habría empezado a preocuparme seriamente por Navarro. Hasta entonces, la “Bomba” tuvo un torneo francamente flojo, que ni siquiera su soberbia actuación en la final pudo acabar de enmendar. Sus ridículso 6,5 puntos dan buena muestra de ello, pero es que si nos fijamos en los porcentajes, la cosa es aún más desoladora: 35% en tiros de dos… ¡y 20% en triples! Espero que su actuación en la final sea indicativo de que empieza a ser el súper jugador que siempre ha sido…

José Manuel Calderón: (7,3 puntos, 3 rebotes, 1,1 asistencias por partido) El bajo rendimiento de Calde durante todo el torneo olímpico fue para mí la mayor sorpresa de todas, sobre todo teniendo en cuenta que había hecho una preparación francamente maja. No sé si tenía algún problema físico antes de la lesión o no, pero en cualquier caso lo suyo era algo que iba más allá de los simples números. El ritmo del juego que marcó mientras jugó en Pekín no se parecía en nada a lo que habíamos visto en anteriores torneos. Calderón siempre ha sido el motor principal que la selección juegue al ritmo que juega, que sea un rodillo que acaba agotando a los rivales. Pero ese Calderón se ha asomado más bien poco a Pekín… En fin, una mala racha la tiene cualquiera, seguro que para la próxima cita vuelve a ser el que conocemos.

Felipe Reyes: (9,6 puntos, 5 rebotes por partido) Completo, completísimo el torneo que ha firmado el cordobés. Asimilado ya su papel “menor” (es un decir, claro) en el equipo, Felipe se ha dedicado a lo que mejor sabe hacer: rebotear como nadie y aprovechar todas y cada una de las oportunidades que ha tenido para producir algo. Tercer mejor anotador del equipo por detrás de Pau y Rudy, segundo máximo reboteador por detrás de Gasol… ¡y el hombre con mejor porcentaje de tiro de campo, con un espectacular 58%! Para mí es un imprescindible en la selección, con una capacidad de lucha a la que acompaña una muñeca cada vez más fina desde los 4-5 metros.

Carlos Jiménez: (5,8 puntos, 4,9 rebotes por partido) El capitán del equipo estuvo casi inédito durante la primera fase por el tremendo golpe que se llevó en una jugada tonta. Casi sin darnos cuenta, le echamos mucho de menos. Pero el multiusos del equipo volvió para los partidos de la verdad, y allí demostró por qué sigue siendo un fijo en un equipo plagado de estrellas: sus intangibles fueron más tangibles que nunca, sus aportaciones decisivas y su capacidad para hacer lo más adecuado en cada momento, más decisiva aún. Su retirada resulta doblemente dolorosa porque, para mí, ahora mismo no hay sustituto para alguien como él…

Raúl López: (2,1 puntos, 1,2 rebotes por partido) Ante la irrupción de Ricky en la dinámica del equipo, Raúl terminó relegado al puesto de tercer base, disputando muy pocos minutos. Siendo sinceros, tampoco aprovechó demasiado bien el tiempo que tuvo en pista. En ocasiones parecía incluso demasiado ansioso por demostrar su talento, y casi todo lo que intentaba le salía mal. Para colmo de males, en la final se cargó muy rápido con tres faltas y no volvió a pisar el parquet. Eso sí, demostró su experiencia y puntería cuando tuvo que hacerlo: enchufando los tiros libres definitivos en la semifinal contra Lituania. Supongo que es uno de aquellos cuya continuidad está más en el aire…

Berni Rodríguez: (3 puntos, 1,5 rebotes por partido) El malagueño fue uno los que fue de más a menos en el torneo, principalmente porque fue, junto a Raúl, el que menos minutos tuvo en cancha (menos de 13). Aun así, dio lo que siempre da: intensidad en defensa, motivación a sus compañeros y alguna que otra canastita interesante. Eso sí, desde la línea de tres estuvo gafado: 1/9 en todo el torneo. Eso sí, dicen que su presencia es imprescindible para mantener la química del equipo. ¿Será verdad?

Marc Gasol: (7,1 puntos, 4,5 rebotes por partido) Reconozco que esperaba algo más de Marc, habida cuenta de su temporada en la ACB y la forma que había demostrado en los preparatorios. Sin embargo, aunque sus números no fueron del todo malos y fue poco a poco a más, esperaba que hiciera valer más su presencia, su tamaño y sus kilos en la zona. Debo añadir que, como buen heredero de la estirpe Gasol, también le dieron bastante cera, y a diferencia de su hermano, parece bastante más temperamental, lo cual no es malo pero le hizo irse mentalmente de algún partido. En cualquier caso, sigue en progresión y le esperan grandes cosas…

Álex Mumbrú: (6,1 puntos, 2,1 rebotes, 1,1 asistencias por partido) Suplió francamente bien (a su manera, eso sí) a Carlos Jiménez, y fue el mejor tirador desde la línea de 6,25 con un escalofriante 9/11 (82%). Eso sí, no lo busquéis en las clasificaciones porque no llegó al mínimo requerido (en su caso, 16; aun fallando esos cinco tiros hubiera sido el mejor). Con el regreso de Jiménez, perdió protagonismo en el equipo, pero es otro de esos valiosos jugadores de banquillo que te pueden sacar de un aprieto, tanto a golpe de triple como en esa faceta en la que no para de mejorar: en el juego al poste bajo.

Jorge Garbajosa: (5 puntos, 3,5 rebotes por partido) Otro de los que anduvo bastante desaparecido, y no es extraño, teniendo en cuenta el tiempo que llevaba inactivo. Y aunque en los últimos partidos remontó un poco el vuelo, hay que reconocer que su rendimiento fue un tanto decepcionante. Su paupérrimo porcentaje de tres puntos (33%) es buena muestra de ello. Eso sí, en defensa estuvo tan pillo como siempre, y forzó unas cuantas personales de ataque. Esperemos que el próximo año, en el que se supone que jugará minutos en el Khimki, le sirva para recuperar la forma perdida.

Vale, y me he guardado lo mejor para el final… que es el papel de Aíto García Reneses. ¿Os parece que le ha sacado todo el jugo posible a este grupo? ¿Ha hecho demasiadas rotaciones? En mi opinión, en general creo que lo ha hecho bastante bien. Se ha notado que iba aprendiendo a manejar el equipo a medida que avanzaba la competición, pero lo que no se puede negar es su trabajo en dos aspectos clave (y clásicos en él) como son las jugadas ensayadas y las variaciones en defensa. Tal vez no hayamos sido el rodillo que fuimos en ocasiones con Pepu Hernández, pero también hay que reconocer que hemos ofrecido más variantes ofensivas que nunca: con Garbajosa al 20% y un Navarro irregular, hemos sabido sacar el talento del resto del equipo. Y eso, lo queramos o no, también es virtud de Aíto, por haber dado minutos a Ricky, por haber dado a Rudy el puesto de escolta titular desde el principio… En fin, que lo ha hecho bastante bien. Puede irse a Unicaja con la tranquilidad de la labor bien hecha.
Venga, espero opiniones, sean del tipo que sean…

28 Agosto, 2008 a las 12:32 pm |
Me paece completo el análisis. solo añadir una cosa….
Que mate se cascó Rudy delante de Howard. Me hubiera gustado oirlo narrado por Montes….
See you
AMGC
28 Agosto, 2008 a las 2:12 pm |
¡Hombre, Gardela, qué alegría verte por aquí! No tengo la narración de Montes
, pero te puedes pasar por esta entrada para verlo cuantas veces quieras, y de paso disfrutar de alguna cosita más:
http://blogpistolero.wordpress.com/2008/08/25/imagenes-de-la-final/
23 Noviembre, 2008 a las 5:32 pm |
muy buenas fotos!