Yo te imito, tú me imitas…

Como alguno ya sabrá, acaba de salir a la luz un reciente vídeo en el que aparece LeBron James participando en lo que los americanos llaman “playing horse”, y que básicamente consiste en un reto para intentar imitar la jugada que hace tu rival, sea una bandeja, un tiro desde medio campo o una acción absolutamente estrambótica.

Aquí tenéis el vídeo:

LeBron se las está viendo con un tal David Kalb, un atlético chaval que sin duda se ha pasado muchas horas practicando en los campos de baloncesto callejero todo tipo de jugadas y tiros raros, tiros y jugadas que está claro LeBron no tiene precisamente dominados. Es normal, por lo tanto, que “el segundo mejor jugador del mundo”, como le llaman últimamente (imagino que el primero será Kobe, claro) no esté a la altura de las cositas que hace el tal Kalb. Lo que ya no es tan normal, sin embargo, es que LeBron también falle cuando se trata de meter ya no sólo un triple desde el lateral, sino un simple tiro libre. No sé exactamente qué llevó a James a participar en este acto, pero está claro por lo que se ve en el vídeo que la cosa cada vez le hace menos gracia. Al final, se limita a hacer lo único que sabe que no le fallará: machacar el aro. Y Kalb, no sé si preocupado por hacerle cabrear del todo, también termina combinando con él, en lugar de competir, en la última jugada del vídeo.

La cosa no me parece demasiado trascendente más allá de ser una buena oportunidad para ver a LeBron cabreado, que siempre está bien. Sin embargo, parece que es relativamente habitual esto de que una estrella de la NBA se enfrente con algún aficionado (si es en una cancha callejera o en el patio trasero de una casa, mejor) que intenta sacarle los colores. Deron Williams, el base de los Utah Jazz, ya lo hizo en su momento, después de que un afortunado fan del equipo ganara en un concurso una cancha en el patio trasero de su casa… y un partidillo con él. Y la verdad es que el chaval no tiene una muñeca nada mala:

Un poco peor le fue a Steve Nash, que tuvo que enfrentarse a un tal Chris Barney, aficionado que de nuevo había ganado ese privilegio en un concurso. Nash parece ligeramente más motivado que LeBron James… pero bastante más desacertado, sobre todo al principio. Pese a enderezar un poco el rumbo, al final fue Barney el que ganó, no se sabe en base a qué arcanas reglas:

Y me he reservado los dos mejores vídeos para el final. El primero data de la temporada 1977-1978, cuando en la NBA se celebraba un torneo en torno a esta extraña práctica. En este vídeo, del torneo de aquel año, jugadores como Bob McAdoo o George Gervin son derrotados por uno de los más grandes magos del balón que ha pisado la NBA: “Pistol” Pete Maravich. Echad un buen vistazo porque es una gozada. Al tío le sale todo, y la jugada que le hace a McAdoo es para enmarcar. Con razón se le queda esa cara al bueno de Bob…

Y el último de todos es un legendario anuncio de McDonald’s protagonizado nada más y nada menos que por Larry Bird y Michael Jordan. El anuncio es encantador como sólo podían serlo en los ochenta: mientras Larry está entrenando en la cancha, llega Michael con su flamante Big Mac en una bolsa. Larry se fija en su hamburguesa… y le reta a jugársela con él: “Play horse? First one to miss watches de winner eat”. (“¿Nos la jugamos? El primero que falle tendrá que ver cómo el otro se la come”). Mike, chulo él, acepta el reto… y lo que sigue es historia. (Por cierto, lo que hacen los anuncios… ¡Michael Jordan peleando por un Big Mac! De Larry casi me lo puedo creer, pero… ¡Michael Jordan!) No os lo perdáis, porque es espectacular:

Una respuesta para “Yo te imito, tú me imitas…”

  1. Un par de vídeos para empezar la mañana « El blog del Pistolero Dice:

    [...] tanto, el segundo de los vídeos es una especie de remedo del ya clásico anuncio de McDonald’s protagonizado por Larry Bird y Michael Jordan, pero con otros protagonistas (Dominique Wilkins y [...]

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