Candace Parker es una avariciosa y se lo lleva todo

Para quien no conozca a Candace Parker (que puede ser), decir que es la nueva sensación del baloncesto norteamericano femenino. Y cuando digo “sensación”, lo digo en serio. A sus 22 años, este angelito de 1,93 de estatura ha dado el salto a la WNBA, donde no ha tardado en dejar huella con el equipo de Los Angeles Sparks: ha promediado 18,5 puntos y 9,5 rebotes por partido (cifra que le ha valido ser la máxima reboteadora de la liga), ha liderado a todas las rookies en puntuación y tapones y ha liderado también la liga en dobles dobles con 17. No es de extrañar que la eligieran rookie del año.

Lo que es algo más inusual es que la eligieran MVP de la temporada. De hecho, es más que inusual: es único. En la historia de la WNBA, ninguna jugadora había sido elegida rookie del año y MVP, haciendo un pleno de premios. Y encima a Parker le llega menos de un año después de ser elegida jugadora universitaria del año con Tennessee… ah, sí, y pocos meses después de ganar (arrasando de verdad, y no como los jugadores masculinos) la medalla de oro en las Olimpiadas de Pekín. Sí, son muchos premios (y muy gordos) en muy poco tiempo…

Pero Parker también tiene su pequeña mancha (es un decir, claro) en el expediente. Según la propia jugadora, a principios de temporada su entrenador, Michael Cooper (sí, el de los Lakers) le puso como objetivos ser rookie del año, ser MVP y ganar el campeonato. Por desgracia para ella, no va a poder completar la tripleta: las Sparks fueron eliminadas por las San Antonio Silver Stars en las finales de conferencia. Lo siento, Candace. Ya te llegará el momento de ganar el título, estoy seguro.

Por cierto, el noviete de Candace es Shelden Williams, el alero de los Sacramento Kings. Williams promedió casi 13 minutos, 5,2 puntos y 3,5 rebotes por partido con los Kings el año pasado, y naturalmente no entró en playoffs. Sus conversaciones laborales deben ser de lo más interesantes… y un poquito frustrantes para el pobre Shelden, sí. Con lo que prometía este chico, a ver si levanta cabeza y encuentra hueco en los Kings, aunque lo veo complicado…

Y por cierto (2), el hermano de Candace Parker es Anthony Parker, el jugador de los Raptors. Parece que esta familia lleva lo del baloncesto en los genes…

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