La marcha de James Posey de los Celtics ha sido indudablemente un duro golpe para Boston. No sólo por la amenaza ofensiva que suponía desde la línea de tres (un papel que, esforzándome un poco, puedo imaginar haciendo a Eddie House), sino también por su capacidad defensiva. Posey era un auténtico baluarte para los Celtics en defensa (bien dentro de la legalidad, bien fuera de ella), y su ausencia en ese lado de la cancha se notará casi más que en el otro.
Sin embargo, si hay alguien capaz de suplir al Posey defensivo, ese hombre es sin duda Tony Allen… o al menos, eso piensa él. Un Allen cuya progresión se vio bloqueada el año pasado precisamente por la presencia de Posey por delante de él en la rotación. Allen no se había recuperado bien de una lesión que se produjo en enero de 2007 (haciendo un mate cuando los árbitros ya habían parado el juego, por cierto), y eso permitió a Posey adelantar a Allen en las rotaciones y producir en general mejores números que él.
Pero ahora Posey no está… y Allen parece dispuesto a ocupar su sitio en el equipo, con lo que ello conlleva. Sus recientes declaraciones son ciertamente llamativas: “Creo sinceramente que soy mejor jugador que Pose. No lo digo para dármelas de nada, pero es lo que siento”. Atrevidas palabras para un hombre cuyo hueco en el equipo sólo quedó confirmado (en forma de renovación por parte de los Celtics) cuando Posey ya no estaba en Boston. Para un hombre cuya rodilla está bastante castigada por dos operaciones en tres años. Para un hombre que el año pasado no contó demasiado en el momento de la verdad. Para un hombre que, en definitiva, se ha puesto un listón bastante alto.
Sin embargo, Allen también tiene elementos a favor, y él lo sabe. Los Celtics no han compensado la marcha de Posey con ningún fichaje realmente interesante para el banquillo (al menos hasta que se confirme si Darius Miles sigue siendo un jugador de baloncesto digno de tal nombre), así que Allen será una de sus principales referencias de la segunda unidad. La principal, podría decir, tal vez junto a House, Leon Powe y lo que aporte Sam Cassell. Así que contará con minutos. También hay que reconocer que Allen tiene aptitudes para intentar hacer olvidar a Posey (porque ahora mismo, en mi opinión, no es mejor que él). Antes de lesionarse en 2007 estaba siendo uno de los mejores defensores del equipo, y podría volver a convertirse en un auténtico perro de presa. Y aunque tirar de tres no es precisamente lo suyo, tiene suficientes recursos ofensivos como para buscarse las habichuelas sin demasiados problemas. Si hemos de interpretar correctamente sus declaraciones, parece que también tiene la motivación adecuada para hacer algo importante este año; sabe que si quiere reaccionar, crecer en el equipo, tiene que hacerlo ya. En sus propias palabras: “Cuando juego más minutos, juego mejor. Si juego menos no soy tan efectivo. Pero cuanto más tiempo estoy en cancha, más puedo mejorar”.
Los Celtics juegan su primer partido de pretemporada el miércoles. Habrá que ver cuánto tiempo está Allen en cancha y cuánto puede producir…

