Aquí no falla (casi) nadie

Los equipos con opciones a hacer algo en esta temporada se van perfilando poco a poco y, anoche casi ninguno de ellos falló. Sólo los Hornets tropezaron ante unos Blazers cada vez más serios que ya son líderes de su división, y eso que para mí aún les queda mucho que crecer como equipo. También volvió Tony Parker, con lo cual ya estamos todos. Ah, los Lakers también ganaron, claro, en un interesante duelo frente a los Dallas Mavericks. Veamos qué dio de sí la jornada:

Chris Bosh, Chris Bosh, Chris Bosh: Sé que aburro y me repito, pero es lo que hay. Si Chris Bosh no es elegido mejor jugador del mes de noviembre en el Este, será una de las mayores injusticias de la historia. Anoche volvió a sentar cátedra en la victoria de los Raptors (99-83) frente a unos Atlanta Hawks muy peleones, en un partido que terminó con 30 puntos, 10 rebotes, 7 asistencias y 3 tapones, haciendo olvidar la ausencia de Jermaine O’Neal. Naturalmente, los Hawks (como el 90% del resto de equipos) no tienen a nadie capaz de parar a Bosh, y anoche se merendó a todos sus defensores. Y eso que Bosh llegó al partido tarde después de pasarse 50 minutos encerrado en el ascensor de su edificio, lo cual le impidió calentar debidamente… En la conferencia de prensa posterior al partido, el tío estuvo cachondo: “Intenté abrir la puerta con mi fuerza sobrehumana y no funcionó”. Sí, fue el único enemigo al que Bosh no pudo someter anoche. En el resto de Raptors, destacar el buen partido de Jason Kapono con 16 puntos, aunque otros, como José Manuel Calderón, anduvieron un poco más perdidos: Calde terminó con 6 puntos (en 3/11) y eso sí, 11 asistencias. Esperaba un poco más de él como base titular del equipo, pero supongo que se debe de estar aclimatando al “cargo”, démosle tiempo. En cuanto a los Hawks, entre Mike Bibby y Joe Johnson metieron 42 puntos, pero los jugadores interiores no tuvieron su día. La buena aportación de Maurice Evans (17 puntos) desde el banquillo contribuyó a que los Hawks soñaran con el triunfo mediado del último cuarto, pero un triple de Kapono y un 2+1 de Bosh machacaban cualquier esperanza.

Boston maltrata a los Sixers: Si Philadelphia no logra solventar sus compromisos con equipos menores, cómo va a plantar cara a los campeones. Anoche los Celtics jugaron con ellos como quisieron, dejando a los Sixers en 28 puntos en la primera parte. Ray Allen fue el mejor en Boston con 23 puntos, incluida una espectacular racha de 11 puntos consecutivos, con tres triples y una canasta de dos. Un tal Rajon Rondo le dio las cuatro asistencias para esos tiros. Si Rondo es una de las mejores noticias para los Celtics este año, también lo es la renacida puntería de Allen desde la línea de tres en los últimos tres partidos, en los que ha conseguido un espectacular 13/19. Al resto de Celtics les bastó con poner el piloto automático, y de nuevo Doc Rivers pudo dar descanso a todos sus titulares, que están jugando menos que nunca. En los Sixers, la verdad, cuesta destacar algo. Andre Miller está irreconocible como director de juego, Andre Iguodala se quedó en 9 puntos y el mejor de los titulares de Philadelphia fue Elton Brand, con 18 puntos y 8 rebotes. Dicen que Mr. 20/10 está planteándose pedir que le cambien el mote, después de haber logrado esos guarismos sólo tres veces en lo que llevamos de temporada. Las únicas buenas noticias para los Sixers llegaron desde el banquillo, donde Louis Williams metió 15 puntitos y el rookie Marreese Speights otros 12. Los Sixers van últimos en su división y han perdido tres partidos seguidos. Creo que Maurice Cheeks ya ha hecho un par de llamadas a P.J. Carlesimo y Eddie Jordan para saber dónde juegan a ajedrez cada día por la tarde…

El Rey y su séquito: Se confirma que los Cleveland Cavaliers ya no son sólo LeBron James y una banda. El Rey tiene su séquito, y anoche no dieron opciones a unos flojos Golden State Warriors que salieron trasquilados (112-97) en su visita a la cancha de Cleveland. James metió 23 puntos, bien acompañado por Zydrunas Ilgauskas (21)  y Mo Williams (16). Otros 16 puntos metió desde el banquillo un Daniel Gibson desaparecido desde el principio de la temporada, veremos si vuelve a demostrar su calidad como tirador. Los Cavs están intratables últimamente: han ganado 12 de sus últimos 13 encuentros, están 9-0 en su cancha y últimamente Mike Brown se ha permitido incluso dar más descanso del habitual de LeBron. Todo lo contrario que los Warriors, que llevan cinco derrotas consecutivas y que ahora mismo parecen incapaces de ganarle a nadie. Por suerte para ellos su gira de cinco partidos fuera de casa termina esta noche en el Madison Square Garden. Han perdido los cuatro anteriores, veremos si esta noche al menos logran una victoria antes de volver a casa, cosa complicada si juegan tan mal como anoche: 39% en tiros, mala circulación del balón… Basta con decir que los dos máximos anotadores del equipo, Stephen Jackson y Corey Maggette, que suman casi 40 puntos por partido entre los dos, anoche se quedaron en 22…

Mike Miller gana el partido de los losers: El Minnesota-Oklahoma City no era precisamente el partido a seguir en la jornada de anoche, pero al menos tuvo un final emocionante, sentenciado por una canasta de Mike Miller con 0,1 segundos por jugarse que daba la victoria a los Wolves por 105-103. Aquí el vídeo, con Miller y su sangre fría:

Lo de la sangre fría lo digo porque el tío se permitió el lujo de fintar y driblar con el poco tiempo que quedaba, claro… Fue un partido que los Thunder pelearon hasta el final, remontando ocho puntos en el último cuarto, pero parece que son un equipo tan malo que están condenados a perder incluso los partidos que tal vez merecerían ganar. Y es que aunque Kevin Durant volvió a tirar con su trasero (22 puntos, 7/18 en el tiro), los Thunder dieron síntomas de mejoría, debidos sobre todo al regreso de Chris Wilcox, que metió 21 puntos desde el banquillo, para acompañar los 21 de Jeff Green. En cualquier caso, los Thunder alcanzaron su decimocuarta derrota consecutiva, igualando así la peor racha de la historia de la franquicia (que incluye a los Sonics), lograda el año pasado en Seattle. De esta forma se confirma que este equipo es, como mínimo, tan malo como los Sonics del año pasado. En los Wolves, que tampoco están mucho mejor (la de anoche fue sólo su quinta victoria), destacar, además de los 18 puntos de Miller, los 19 y 9 rebotes de Al Jefferson y los 23 puntazos que metió desde el banquillo Craig Smith.

Wade, el torbellino: Menudo partidito de Dwyane Wade anoche… El escolta de los Heat ganó casi él solito a los Phoenix Suns (107-92) tras meter 43 puntos, enfadado por su mala actuación del partido anterior. En los Suns, que por cierto no contaban con Steve Nash, nadie fue capaz de parar a Wade, que parecía jugar tres marchas más rápido que el resto de jugadores. Para muestra, un botón:

Wade humilló incluso a defensores experimentados como Raja Bell, al que superó en todo momento. Por si eso fuera poco, el resto de hombres exteriores de los Heat también contribuyeron lo suyo, y los jóvenes Mario Chalmers y Daequan Cook metieron 13 y 15 puntos respectivamente. En los Suns, se notó la ausencia de Nash en un apartado en especial: el equipo perdió nada menos que 19 balones, y eso que el hombre que salió en lugar del canadiense, el desconocido Sean Singletary, sólo perdió uno… Pero entre Amare Stoudemire y Matt Barnes tuvieron ocho pérdidas, que son muchas. El mejor del equipo fue Leandro Barbosa, que metió 20 puntos desde el banquillo. Flojo partido de Shaq en su primer enfrentamiento con su ex equipo, que terminó con 12 puntos y 9 rebotes.

Nueva victoria de equipo de Detroit: Cuando seis hombres alcanzan la decena de puntos en un equipo, siempre es sinónimo de juego colectivo. Así es como anoche ganaron su partido los Detroit Pistons por 107-97 frente a los Milwaukee Bucks. Con un Allen Iverson relegado al banquillo por saltarse un entrenamiento preparado específicamente para él, los Pistons recurrieron al juego de equipo para sacar adelante el encuentro: Rodney Stuckey, que ocupó el puesto de salida de Iverson, tuvo un partido completo. con 12 puntitos, y Walter Herrmann y Jason Maxiell aportaron 16 y 13 desde el banquillo. Pero sería el propio AI el que daría el empujón definitivo a su equipo, metiendo 17 puntos, más de la mitad de ellos desde la línea de tiros libres. En los Bucks, Richard Jefferson y Ramon Sessions fueron los mejores con 21 puntos por barba, pero si a un equipo como Milwaukee les quitas a gente como Michael Redd, Andrew Bogut y Luke Ridnour, cuesta creer que puedan ganar muchos encuentros… Por lo menos les queda el consuelo de haber visto este pincho que le puso Joe Alexander a Jason Maxiell:

Charlotte tumba a Indiana en la prórroga: Tras pasar unos días difíciles la semana pasada, Raymond Felton batió su récord de anotación y fue figura clave para que Charlotte venciera a Indiana 115-108 en la prórroga del partido de anoche, en la que fue la primera victoria a domicilio de los Bobcats. Felton terminó con 31 puntos, 11 de ellos entre el último cuarto y la prórroga, que había forzado con una bandeja un Emeka Okafor que ayer estuvo enorme en el rebote (20 rechaces). En los Bobcats todo fue bien, probablemente por primera vez en la temporada: Okafor estuvo bien bajo los aros, Gerald Wallace hizo un poco de todo y Jason Richardson, tras volver por fin de su lesión, metió 21 puntos. A eso hay que añadir el buen juego que mantiene D.J. Augustin, que anoche metió 17 puntitos incluido un buen triple en la prórroga. En los Pacers sólo mantuvieron el tipo Danny Granger con 35 puntos y Marquis Daniels y T.J. Ford con 20 por cabeza. El resto del equipo estuvo bastante negado, y el equipo empieza a coquetear ahora mismo con la última plaza de su división, que ahora mismo ocupan los Milwaukee Bucks. Cuando el abismo te mira…

Volvió Oh la la Parker: Se acabaron las bromas en los Spurs. Han vuelto Tony Parker y Manu Ginóbili, así que San Antonio vuelve a contar para todo (más o menos), y a partir de ahora van a ser un rival difícil para cualquiera. En el partido que dio Cuatro anoche, los Spurs volvieron a parecerse al equipo que han sido en los últimos años, y cada uno de los miembros de su Big Three hizo lo que sabe hacer mejor: Ginóbili penetró y metió triples, Tony Parker dio pases y metió bandejas y suspensiones y Tim Duncan… bueno, fue Tim Duncan en una noche en la que Darko Milicic le volvió a defender por segunda vez en una semana, y en esta ocasión lo hizo bastante mejor. Timmy se quedó en 11 puntitos (y sólo 9 tiros), pero también capturó 12 rebotes. Su bajón anotador lo cubrieron, además de Manu y Tony (14 y 15 puntos, ambos saliendo desde el banquillo) esos dos jugadores que han defendido el fuerte mientras volvían las estrellas del equipo, Roger Mason (anoche 20 puntos) y George Hill (12 y 7 asistencias). Todo esto, claro, fue demasiado para unos Memphis Grizzlies que se encomendaron a sus dos santos habituales, Mayo y Gay, y terminaron perdiendo 109-98. La cosa estaba clara desde el principio: el quinteto titular que puso en pista Marc Iavaroni acumulaba en total ocho años de experiencia en la NBA. En los Spurs, sólo Michael Finley casi doblaba esa cifra. Aun así, O.J. Mayo siguió siendo la metralleta oficial del equipo (32 puntos, cómo las enchufa este chico) y Rudy Gay siguió siendo su fiel escudero (con 32). Marc Gasol metió 12 y… un momento, ¿esto no lo he escrito ya? Me da la sensación de que siempre escribo lo mismo sobre los Grizzlies… y siempre pierden. Llevan cinco derrotas consecutivas y sólo han ganado uno de sus últimos diez encuentros. Iavaroni podría tener también los días contados…

Utah también es otro equipo con D-Will: Casi tan importante como el regreso de Parker y Ginóbili a los Spurs ha sido la vuelta de Deron Williams a los Utah Jazz. El equipo se ha transformado con su regreso, ganando un par de velocidades y demostrando que, aun sin Carlos Boozer, son un equipo temible. Anoche le dieron un repasito a los pobres Sacramento Kings (120-94), después de perder en el segundo cuarto la ventaja que habían cobrado en el primero. Pero los Jazz despertaron, y cómo, en un tercer cuarto en el que les endosaron la friolera de 44 puntos a los Kings. ¡44 puntos en un cuarto! Y 44 puntos, amigos, con unos porcentajes escandalosos: 16/19 en tiros de campo y 10/13 tiros libres. La estrella en ese periodo fue C.J. Miles, que metió 16 de los 18 puntos con que terminó el partido en esos 10 minutos.  Ojito al siguiente vídeo, no sólo por el alley oop contra tablero de C.J. Miles, sino por la superioridad de los Jazz en el contrataque… ¡eran tres contra nadie!

Williams terminó el partido con 13 puntos y 15 asistencias y Mehmet Okur, el hombre interior de referencia sin Boozer, metió 20 puntos y capturó 12 rebotes. En los Kings, como siempre, pocos motivos para la esperanza: John Salmons metió 20 puntos y los dos rookies del equipo, Spencer Hawes y Jason Thompson, volvieron a demostrar su calidad metiendo 18 y 16 puntos desde el banquillo… Sacramento ocupa la penúltima plaza en una lamentable Pacific División en la que los tres últimos clasificados, Warriors, Kings y Clippers, suman menos victorias (12) que los líderes, los Lakers. Escalofriante dato…

Los Hornets siguen sin carburar: Si con Chris Paul al 100% los New Orleans Hornets siguen siendo un equipo que despierta alguna duda, sin él a tope, casi son unos desconocidos. Anoche los Hornets cayeron claramente (101-86) ante unos Portland Trail Blazers que tienen tantos recursos que últimamente ni siquiera tienen que funcionar como un equipo para ganar partidos. Y no lo digo sólo yo, lo dice el mejor jugador del equipo, Brandon Roy, que también fue su máximo anotador anoche con 25 puntos (y 10 asistencias): “No voy a volverme loco diciendo que vayamos a ganar un anillo, porque tenemos muchísimo que mejorar. Pero por eso pienso precisamente que somos un muy buen equipo, porque ganamos partidos sin haber mejorado del todo”. Y tiene más razón que un santo, porque los Blazers ganan partidos sin acabar de funcionar como equipo, y con un Greg Oden que por ahora está demostrando ser un pequeño bluff, y que anoche se quedó en un mísero punto en 23 minutos de juego. Pero los Blazers tienen tantas fuentes de puntos que ni lo notaron: LaMarcus Aldridge metió 17 puntos, Rudy Fernández 10 desde el banquillo (con flojos porcentajes, eso sí)… En los Hornets CP3 se quedó en 16 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias, y aunque Peja Stojakovic terminó con 21 puntos, los Hornets se deshicieron en el segundo tiempo, en especial en un tramo del tercer cuarto en el que desaparecieron ante el aluvión de juego de los Blazers, triplazo de Rudy incluido. A ver si Nate McMillan acaba de cohesionar del todo el equipo, que puede pintar muy bien. Y los Hornets… pues nada, a seguir buscando el elixir secreto que les vuelva a convertir en lo que fueron el año pasado…

Los Lakers no frenan: Y en el partido que fue la guinda de la jornada, los Lakers no perdonaron y acabaron sometiendo a unos Dallas Mavericks que dieron buena imagen. Dallas echó mucho de menos a Josh Howard, que les habría venido muy bien para contrarrestar la capacidad ofensiva de los Lakers en el segundo tiempo. Dirk Nowitzki terminó con 19 puntos y 12 rebotes, y Jason Terry metió 29 desde el banquillo, pero los Lakers rompieron el partido entre el final del tercer periodo y el principio del cuarto. Kobe Bryant metió 35 puntos (su récord en lo que va de temporada), Andrew Bynum metió 18 y Derek Fisher aportó 19. Pau Gasol se quedó en 14 y 7 rebotes. Si hay que buscar un pero al juego de los Lakers anoche, fue su banquillo, que fue superado en anotación por el de Dallas por 58-25. De hecho, sólo Trevor Ariza hizo algo constructivo, con 15 puntos. ¿Será ese su talón de Aquiles…? Ya veremos, pero por ahora los Lakers mandan de forma abrumadora en la liga con su registro de 13-1. El domingo por la noche reciben a los Raptors de Chris Bosh… ¿serán capaces ellos de ganar?

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