Venga, vamos con una de esas entradas que tocan un poco de todo y nada de mucho, o mucho de nada. El despido de Sam Mitchell, el egoísmo de Corey Maggette o la transformación de los Nuggets son sólo alguno de los temas que tocaremos. Ah, sí, y el gusto musical de Jordan Farmar, que deja que sea Luke Walton quien le elija la música que escucha. Todo eso, y alguna cosita más, tras hacer click.
Sam Mitchell paga los platos rotos en los Raptors: No por ser un tanto inesperada la noticia del despido de Sam Mitchell, la cosa deja de ser comprensible. Los Toronto Raptors han tenido un inicio de temporada más irregular aún de lo que es habitual en ellos. Jermaine O’Neal no acababa de carburar (y ya empieza a tener problemas físicos), José Manuel Calderón no parece haber dado el salto cualitativo que se esperaba tras darle los galones de base titular y el banquillo parece la versión canadiense del Guadiana, que aparece y desaparece según el día, encabezado por ese epítome de la irregularidad que es Andrea “Titular hoy, mañana quién sabe” Bargnani. De hecho, en los Raptors sólo ha funcionado bien una cosa, la de siempre, que se llama Chris y se apellida Bosh. El resto de sensaciones que ha dado el equipo han sido bastante inconstantes, y a nadie extraña que a día de hoy los Raptors estén por debajo del 50% de victorias, con un discreto 8-9, por detrás, por ejemplo, de los New Jersey Nets en la Atlantic Division. De hecho, la cosa es más grave de lo que parece: los Raptors encajan más de 101 puntos por partido (mientras que sólo anotan 97,7), y han perdido contra varios equipos supuestamente inferiores en plantilla, como los Hawks o los propios Nets. Por no hablar, claro, de la paliza que les cascaron los Nuggets el martes y que fue la gota que colmó el vaso para Bryan Colangelo… que ha dicho, con más razón que un santo, que los Raptors tienen equipo para estar por encima de ese 8-9. En fin, veremos qué pasa a partir de ahora. Mientras tanto, Mitchell ha probado en algo más de dos años las mieles del éxito a nivel personal (fue entrenador del año en la temporada 06-07) y del fracaso más o menos estrepitoso a nivel colectivo. Se va con un registro total de 156-189, y le sustituye Jay Triano, uno de sus asistentes, que se convierte así en el primer head coach canadiense de la NBA…
Corey Maggette, Juan Palomo: Al parecer algunas voces en el seno de los Golden State Warriors empiezan a arrepentirse de haber fichado al ex alero de Los Angeles Clippers este verano. El problema parece venir de los problemas que tiene el “Majete” para compartir el balón con sus compañeros. En los últimos cinco partidos, por ejemplo, Corey ha dado un total de 6 asistencias, que comparadas con sus 14 pérdidas dan un promedio… eh… desastroso. Su egoísmo es algo que notan incluso los jugadores de otros equipos, y dicen las malas lenguas que tras su tiro sobre la bocina en la derrota de los Warriors ante los Celtics el miércoles pasado por 119-112, Kevin Garnett (él tenía que ser) se le acercó y le dijo algo así como “Haciendo números, ¿eh?”. Maggette promedia unas ridículas 1,9 asistencias en más de 35 minutos de juego, y aunque nunca ha sido un jugador especialmente generoso, parece haber dado incluso un paso atrás en ese apartado, respecto a las igualmente paupérrimas 2,7 asistencias que daba por partido el año pasado en los Clippers. Ya hay quien empieza a plantearse seriamente qué pasará cuando regrese Monta Ellis y los Warriors tengan a tres hombres en el quinteto titular (Ellis, Maggette y Jamal Crawford) con el curioso superpoder arácnido de que la pelota se les quede pegada a las manos al recibir un pase.
San Billups y los Nuggets: Qué duda cabe, los Nuggets y Chauncey Billups son ahora mismo un matrimonio feliz, y basta con leer algunas declaraciones del jugador (“Nunca en toda mi carrera había tenido tanta libertad“) para saber que Mr. Big Shot está viviendo una segunda juventud. Con él en el equipo los Nuggets están en un espectacular 12-3, y mucho mérito lo tiene Billups, que por cierto es nativo de Denver. Si los Nuggets pecaban de algo en años anteriores era de flojear en las situaciones de final de partido, aspecto en el que el equipo ha mejorado mucho con la llegada de su nuevo base, claro (de ahí su sobrenombre). Sería injusto no reconocer la importancia de otros factores (como la buena temporada de Nene Hilario, la presencia de un Kenyon Martin sin lesiones o incluso las aportaciones de un banquillo anotador), pero sin duda el catalizador de todo ha sido Billups. Con él ya hay quien sueña no sólo con entrar en playoffs, sino incluso con dar alguna sorpresa si logran evitar a los “cocos” de la Conferencia. Veremos si mantienen el tono durante todo el año mientras, de reojo, examinamos la situación en los Pistons de Allen Iverson, que no parece precisamente la misma…
Jordan Farmar, ese melómano: Todos conocemos la buena relación que existe entre Jordan Farmar y Luke Walton. Una relación que cobra una nueva dimensión cuando descubrimos que Farmar tiene como gurú musical a Walton, a quien le reconoce el mérito de haber descubierto cosas como los Grateful Dead, Jimi Hendrix o Led Zeppelin. Así lo reconoce en la última entrada de su blog, en la que denomina de “hippie” al padre de Luke, el gran Bill Walton: “El padre de Luke, Bill, era un hippie de los buenos, y le gusta la música de todo tipo. Luke es mi mejor amigo en el equipo, así que estamos juntos constantemente. Él me ha abierto los ojos a la música alternativa, al rock & roll y a la música de la vieja escuela. Es lo que ocurre con los Lakers. Más o menos somos las estrellas del rock de la NBA, y estamos en la capital del entretenimiento mundial. Como equipo tenemos la oportunidad de ser especiales,y cada noche salimos a dar una especie de concierto rock delante del público”. Bueno, Jordan, seamos sinceros… supongo que tú, Luke y “Machine” Vujacic seréis más bien los teloneros, ¿no? Y ya que estamos con los Lakers…
Phil Jackson y las 70 victorias: El Maestro Zen acaba de confesar abiertamente que no cree que los Lakers lleguen a las 70 victorias este año. Recordemos que el récord de victorias en una temporada en la NBA está en 72, y lo consiguieron los Bulls de la temporada 95-96 que… sí, entrenaba Phil Jackson. Pero Jackson no cree que los Lakers vayan a alcanzar este año esa mágica cifra: “No voy a decir que no podamos llegar a las 60 victorias, pero no creo que tengamos ninguna posibilidad de llegar a las 70… y eso, contando que no haya ninguna lesión. Viajar por el Oeste es muy complicado”. Aunque su equipo ha empezado muy bien, razón no le falta, porque hasta ahora no han tenido un calendario extremadamente complicado. Veremos cómo va la cosa en enero, por ejemplo, cuando tienen que vérselas con Utah, Portland, New Orleans, Houston y San Antonio en dos semanitas…
La crisis se nota en la NBA: Los responsables de la mejor liga del mundo empiezan a preocuparse por el notorio descenso de la afluencia de público a algunas canchas de la NBA. Por “algunas canchas” entendemos casi todas aquellas en las que no juegan primeras espadas de la liga o equipos con mucha solera (Lakers, Celtics, Knicks, etc.). Cada vez cuesta más encontrar estadios llenos en partidos de regular season contra equipos que no tengan un gran tirón mediático, y a la larga la cosa puede convertirse en un auténtico problema financiero para algunos equipos no tan rutilantes como los que he mencionado más arriba. Una opción pasa por bajar el precio de las entradas, que en algunos estadios alcanzan niveles abusivos, más allá de un número (por lo general bastante bajo) de entradas a 10 dólares que existen en casi todos los estadios. Y es que si encima de que hay crisis, le sumamos que la NBA se ve muy bien por televisión en HD desde casa, la cosa se complica más…
Los Knicks, la franquicia más valiosa: Aunque deportivamente no se vayan a comer un colín ni este año ni el próximo, los New York Knicks tienen al menos la honrilla de haber sido elegidos como la franquicia más valiosa de la NBA por la prestigiosa revista Forbes (no sé por qué, el nombre de Forbes siempre viene precedido por el adjetivo “prestigiosa”, y yo no he querido ser menos). Concretamente, las mentes de Forbes han valorado la franquicia de la Gran Manzana en la nada despreciable cantidad de 613 millones de dólares, superando por 27 millones de nada a la segunda franquicia más valiosa, que (habéis acertado) son Los Angeles Lakers, con 584 millones. La lista de las diez franquicias más valiosas la completan los Chicago Bulls (504 millones), los Detroit Pistons (480), los Cleveland Cavaliers (477), los Houston Rockets (469), los Dallas Mavericks (466), los Phoenix Suns (452), los Boston Celtics (447… ¡muy abajo!) y los San Antonio Spurs (415). Según la propia Forbes, sólo una de todas estas franquicias no genera beneficios ahora mismo: los Mavericks de Mark Cuban. Para los interesados por los más pobres, las cinco franquicias menos valiosas son los New Jersey Nets (295 millones), los Memphis Grizzlies (294), los New Orleans Hornets (285), los Charlotte Bobcats (284) y los Milwaukee Bucks (278).




