Los dos últimos traspasos NBA

Dos traspasos se han producido en las últimas 48 horas en la NBA: en el primero, los Charlotte Bobcats enviaban a Jason Richardson a los Phoenix Suns, que a cambio mandaban a Raja Bell y Boris Diaw a Charlotte. El otro, entre Wizards, Grizzlies y Hornets, proporcionaba un base digno de ese nombre (o no) como Mike James a los Wizards. Veamos qué efecto pueden tener esos traspasos en los equipos afectados.

Traspaso Phoenix-Charlotte: A primera vista, son los Bobcats los más beneficiados por el traspaso. Consiguen a dos hombres como Diaw y Bell, con experiencia en la liga, y que pueden aportar bastantes cosas a un equipo tan joven como es Charlotte. Bell es un buen triplista y un defensor interesante, y seguro que aporta unas agallas al equipo que hasta ahora no tenía… así como algún que otro triple. Diaw no es el mismo de hace algunas temporadas, pero con minutos y protagonismo, puede resultar beneficioso para el equipo en varias facetas del juego. Lo mejor de todo es que los dos recién llegados abren un nuevo abanico de opciones para Larry Brown, que podría poner a Diaw de titular en lugar de Sean May, para dar mayor dinamismo a su juego y quitarle presión al bueno de May. En cualquier caso, ambos jugadores contarán con más minutos y protagonismo en el equipo tras el papel minoritario que habían pasado a tener con la llegada de Terry Porter al banquillo de los Suns.

Unos Suns que a priori no parecen ganar demasiado con el traspaso, y no lo digo por la llegada de Richardson. J-Rich es un cañonero, y mete puntos allá donde va, pero parece que la marcha de Diaw y Bell del equipo ha abierto una brecha entre plantilla y directiva. Steve Nash no se ha cortado un pelo al reconocer que con la marcha de Bell se va su mejor amigo en la plantilla. Sus declaraciones son claritas: “Sólo puedo decir que es mi colega, mi mejor amigo. A los chicos les caía muy bien, y Boris también. Es duro, la verdad. Me está costando mucho afrontar esto como algo empresarial. Para mí es algo más personal“. Y es que de hecho, el traspaso supone un paso más en el alejamiento de las filosofías y el estilo de juego de Mike D’Antoni, en unos Suns que cada vez se parecen menos al equipo que corría y anotaba como los ángeles hace no demasiado, por mucho que nunca ganaran nada. A Nash ya sólo le queda Amare Stoudemire como compinche, y es comprensible su “berrinche”… no hay que olvidar que hace no demasiado también Shawn Marion cambió el vestuario de los Suns por los soleados pastos de Miami. El canadiense también deja la puerta abierta a la esperanza: “Me llevo el trabajo a casa, y me preocupo por mis compañeros. Y cuando pierdes a dos de tus mejores amigos en el equipo, es algo duro. No sólo estamos recreando la química, estamos cambiando nuestro estilo. Y tenemos mucho tiempo para hacerlo”. Pero Nash habla de cara a la galería, y todos saben lo afectado que está en realidad. Incluso ha llegado a reconocer que su mala actuación ante los Lakers anoche (falló sus ocho primeros tiros) se debió en causa al disgusto que le provocó la noticia del traspaso.

La cuestión, claro, es si la llegada de Richardson supondrá un cambio importante (y a mejor) en esa búsqueda de identidad que emprendieron los Suns al principio de la temporada.  Los Suns siguen sin saber a qué juegan, incluso cuando ganan. El rendimiento de varios de sus jugadores, y en especial de Steve Nash, ha bajado sensiblemente respecto a la temporada anterior, y sin duda el motivo principal es el cambio en la filosofía de juego del equipo. ¿Cambiará eso con J-Rich? ¿Ganarán algo los Suns aparte de una nueva (y por otra parte muy necesitada) amenaza exterior? Pronto lo veremos. Por cierto, que el traspaso también tenía algunos flecos menores, como la marcha del rookie Sean Singletary a Charlotte y de Jared Dudley a los Suns, que también se han hecho con una segunda ronda del draft de 2010.

Ah, el descontento no sólo existe entre los que se han quedado en el vestuario de los Suns. Uno de los traspasados, Boris Diaw, también ha sido muy clarito: “Habíamos pasado de ser un equipo ganador y uno de los más entusiasmo despertaba en la liga a ser un equipo que gana a veces y que no entusiasma a nadie. (…) No era divertido. No era divertido ni para los fans, ni para nadie en el equipo. (…) Siempre recordaré Phoenix con Mike D’Antoni”. Se diría que Terry Porter tiene algún que otro disidente en el vestuario…

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Traspaso Wizards-Hornets-Grizzlies: Este traspaso a tres bandas tiene bastante más sentido… aunque también tiene un gran potencial de pifia para alguno de los equipos implicados. En especial para los Wizards, cuya desesperada búsqueda de un base les ha llevado a hacerse con los servicios de Mike James… con todo lo que ello conlleva. ¿Logrará James demostrar algo en su enésimo equipo? ¿Volverá a ser el hombre que nos deslumbró un año, hace ya mucho, o la medianía que nos lleva aburriendo desde entonces? Yo me decanto por lo segundo, pero veremos si me equivoco. Por su parte, los New Orleans Hornets reciben a Antonio Daniels, que debería servir como suplente de garantías de Chris Paul. Seguro que lo hará mejor que el propio James, que empezó como suplente de CP3 pero que pronto se vio sustituido por Dee Brown, y que no había jugado en los últimos seis partidos.

El último equipo implicado en el traspaso son los Memphis Grizzlies, que mandan a Javaris Crittenton a los Wizards a cambio de una primera ronda del draft del año 2010… O sea que lo que hacen es una inversión de futuro, en pocas palabras. Me da la extraña sensación de que es un traspaso que no afecta en casi nada a ninguno de los equipos implicados, aunque si tuviera que elegir a uno sin duda me quedaría con los Hornets. Los Grizzlies no cambian en nada (a día de hoy al menos), y el peligro de Mike James en los Wizards debería ser evidente para cualquiera… pero veremos cómo rinde en los próximos partidos.

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