Los incentivos de los contratos, ese mundo…

Todo contrato de deportista profesional suele contar con un sueldo base, aumentado luego según diferentes incentivos que pueda ir cumpliendo el jugador: ya sabéis, como meter 30 goles en fútbol, meter 100 triples en una temporada, cosas así. Sin embargo, algunos jugadores NBA tienen incentivos ciertamente curiosos en sus contratos…

Leo en NJ.com un listado de los incentivos más inusuales de la liga, y me quedo de piedra al ver algunos de ellos. Entra dentro de lo normal incentivar a un jugador propenso a las lesiones por el número de partidos que juegue en una temporada… pero Baron Davis tiene un incentivo por el cual cobra un millón de dólares más si juega 70 partidos en una temporada y gana al menos 30 de ellos. En otras palabras, cobra un millonazo de dólares (que es mucho dinero) por jugar 12 partidos menos de lo que suele jugar casi cualquier hijo de vecino… y por alcanzar la pírrica cifra de 30 victorias. Yo también quiero un incentivo así. (Por cierto, para que quede constancia, Davis sólo ha superado los 70 partidos en una de las últimas siete temporadas…)

Pero ese es uno de los incentivos más “normalitos”. Matt Bonner, el hombre de los San Antonio Spurs, tiene un incentivo por el cual cobra 100.000 dólares más si la suma de su porcentaje de tiros de uno, de dos y de tres supera 169 (no 170, ni 168… me imagino a su agente peleando con los hombres de los Spurs por un… ¿1 por trescientos?). Para aquellos que os lo estéis preguntando, Bonner ha superado esa cifra en dos ocasiones… concretamente, en los dos años que jugó en Toronto. Por ahora no ha logrado llevarse esos 100.000 pavos en Texas…

Dicen que Pat Riley y los Heat están obsesionados por la forma física de sus jugadores. Varios miembros de la plantilla, entre ellos Mario Chalmers, tienen un incentivo de algo menos de 20.000 dólares asistir a una liga de verano y apuntarse al programa de acondicionamiento físico del equipo. Tampoco parece mucha pasta… seguro que gente como Antoine Walker se privaría del “placer” si eso sólo iba a suponer el ingreso de unos pírricos 20.000 dólares.

Más rarezas. Nick Collison, el gran Collison, tiene un incentivo de 100.000 dólares… por ganar el MVP de la liga. (Pausa de varios segundos para apaciguar la risa). Por Dios… ¡si Collison gana algún año el MVP, será para hacerle un monumento, no para darle 100.000 dólares! El agente que firmara ese incentivo debía de ser un cachondo…

Otro con incentivo por ganar el MVP, en este caso de 500.000 dólares, es Adonal Foyle (sí, hombre, ese center que chupó banquillo en los Warriors durante una década antes de pasar a hacerlo en Orlando…). Lo de Foyle ya es de traca, porque tiene otros 500.000 dólares de incentivo por ser el MVP de las Finales de la NBA. Para los curiosos, Foyle ha jugado un total de 8 partidos de playoffs en su carrera… y aunque dos de ellos fueron este año pasado con los Magic, no jugó ni un solo minuto en la final, de manera que no pudo intentar ganar ese medio milloncejo.

Pero el MVP no es el único galardón por el que se ofrecen incentivos. También lo hay por ser Jugador Defensivo del Año: Luke Ridnour ganaría 1,5 millones más por llevarse ese galardón. Por desgracia para él, nunca ha estado demasiado cerca… Por último, Rafer Alston gana 15.000 dólares cada vez que es nombrado Jugador de la Semana, hasta un máximo de 120.000, y 50.000 si es elegido Jugador del Mes. También ganaría 325.000 dólares más si jugara un All-Star. Hasta ahora, no ha conseguido ninguna de las tres cosas…

Luego están los incentivos que premian a los jugadores por algo que deberían hacer de por sí con los sueldos que cobran: Carlos Boozer cobra 333.333 dólares (curiosa cifra) si juega 65 partidos y termina entre los 12 mejores reboteadores de la liga… cosa que ha conseguido, como mínimo, en dos ocasiones. Larry Hughes cobraría 1,6 millones si su equipo gana 55 victorias o más… aunque no especifica si él tiene que contribuir en algún sentido a esas victorias. Seguro que no le importaría fichar por los Cavs o los Lakers…

Por último, un jugador con muchos incentivos es Tony Battie, que se embolsaría 100.000 dólares por jugar 50 partidos y promediar 8 rebotes, otros 100.000 por jugar 50 partidos y lanzar 5 tiros libres por partido, y otros 100.000 por jugar 50 partidos y llegar a segunda ronda de playoffs. Este año pasado imagino que se embolsó 100.000 pavos de más gracias a la buena marcha del equipo en playoffs: lo de promediar 8 rebotes y 5 tiros libres está más complicado…

A la vista de todo esto, no puedo evitar acordarme del contratazo recién firmado por Anderson Varejao con los Cavs, por 50 millones en 5 años, y que, dicen, está plagado de incentivos. ¿Qué tendrá que hacer el Actor Secundario Bob para llevarse toda esa pasta? ¿Tener los mismos números que LeBron James, o algo así?

Hala, y con la sonrisa que me ha provocado este tema os deseo un buen fin de semana…

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