El Real Madrid está intratable en la ACB y se está demostrando que el grupo que ha montado Ettore Messina es mucho más interesante de lo que parecía en primera instancia. Sin embargo, en Europa ya había tenido un pequeño tropezón (en Moscú), y por eso había mucha expectación por ver hasta qué punto eran capaces de tutear a todo un campeón de Europa, Panathinaikos, en su visita a Vistalegre. Las sensaciones no han podido ser mejores.
Lo reconozco, durante el verano fui muy escéptico con algunos de los fichajes del Real Madrid. Me parecía muy interesante la llegada de Novica Velickovic, me pareció necesaria la llegada de un base experimentado como Pablo Prigioni… pero tenía mis dudas con la pareja de lituanos, Darjuz Lavrinovic y Rimantas Kaukenas. Sin embargo, a tenor de lo que se lleva viendo desde el principio de la temporada, tengo que comerme mis palabras, y más después de lo que se ha visto hoy. Hoy los blancos han hecho un partido francamente completo (si olvidamos el penoso primer cuarto, claro), y por momentos han sacado los colores a un Panathinaikos que se ha encomendado al demoledor juego interior del imparable Nikola Pekovic y a la puntería (letal) de Drew Nicholas. El 80-70 final casi se ha quedado corto ante la superioridad que ha mostrado el Real Madrid a partir del segundo cuarto, y que ha impedido siguiera a los griegos intentar un arreón desesperado al final del encuentro.
Hablaba de los dos lituanos en concreto porque están en estado de gracia. Lo está Lavrinovic desde que empezó la temporada, y hoy ha vuelto a demostrarlo, haciendo gala de una versatilidad ofensiva muy interesante. Tiros laterales, fintas y penetraciones e incluso algún que otro movimiento al poste bajo, aprovechando su ventaja de velocidad sobre Pekovic. Es cierto, en defensa ha sido incapaz de parar al serbio (ni él ni nadie), pero está teniendo un papel absolutamente preponderante en el equipo. Su “toque mágico” parece haberse contagiado a Kaukenas, que en las últimas jornadas ha empezado a brillar con luz propia, y que hoy también ha sido un puñal ante la agresiva defensa de Panathinaikos, alternando penetraciones con lanzamientos exteriores con bastante acierto.
Con esos dos jugadores así de inspirados, las cosas han sido, están siendo, mucho más fáciles. Pero no es la única buena noticia. Novica Velickovic, esa perla en bruto, está revelándose como un proyecto de súper jugador. Su versatilidad no parece conocer límites, no tiene miedo de arremangarse y pelear, y además soporta estoicamente el “marcaje al hombre” que le hace partido sí, partido también el bueno de Ettore, que está decidido a hacer de él algo grande. Mimbres no le faltan, la verdad.
Y qué decir de Prigioni… el argentino sabe qué hacer en todo momento, y eso no tiene precio. Hoy ha sido vital con tres triples en momentos clave que han sido tres mazazos para los griegos, pero no vamos a descubrir a Pablo a estas alturas. Basta con decir que quiere ganar algo grande de una vez por todas, y está demostrándolo en el campo.
Ante el buen rendimiento de los nuevos fichajes (no todos… a Garbajosa lo veo un poco irregular, aunque siempre aporta algo, Hansen también es un poco Guadiana y a Sergi Vidal no lo veo del todo acoplado), los pocos que repiten del año pasado tienen mucha menos presión para demostrar su valor. El más beneficiado de ello es, claro, Louis Bullock, que no tiene que tirar del equipo constantemente, y eso lo agradece. Mete menos puntos que otros años, pero muchos de los que mete ahora valen su peso en oro.
Otro de los beneficiados es Sergio Llull, que este año ocupa un puesto interesante en la plantilla, con muchos minutos para crecer pero sin demasiadas exigencias ante los jugadores de mayor calibre que le rodean. A la chita callando, jugando de 1 o de 2, está madurando a pasos agigantados, casi sin que nadie se dé cuenta. Hoy, pese al buen partido de tantos de sus compañeros, ha sido el mejor en valoración, con 20, y ha hecho de todo: 12 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias, 1 robo…
A todo esto no hay que olvidar, además, que el Real Madrid está jugando sin dos hombres tan importantes como son Felipe Reyes y Axel Hervelle, que tendrán su peso específico cuando regresen, aliviando de minutos a unos hombres altos a los que Messina está teniendo que sobreutilizar estas últimas semanas.
En resumidas cuentas, el Madrid pinta bien, bastante bien. La gran incógnita era saber si podría pintar tan bien como para tutear a los grandes “cocos” de Europa, y hoy ha demostrado que, como mínimo, no desentonaría. Sí, los griegos tampoco estaban metidos al 100% en el partido, pero está claro que no han venido a pasearse. Ellos son, junto con Regal Barcelona y el “NBA europeo” que es Olympiacos, los principales rivales en la disputa de la Euroliga (creo que el CSKA está un poco por detrás, más o menos a la misma altura que el Maccabi que hoy les ha sacado los colores). Y si tiene uno que fiarse de las sensaciones de hoy, parece que el Real Madrid podría tutearse con ellos.
Cierto, tanto Panathinaikos como todos los otros equipos que he mencionado serán enemigos mucho más temibles en mayo. Sin embargo, a la vista de cómo va progresando este grupo, el Real Madrid probablemente también lo será…
