¿Van en serio estos Suns?

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Nadie tiene dudas: a estas alturas de la temporada, no hay otra opción que hablar de los Suns (sí, podríamos hablar de los Nets y de su 0-7, pero… vamos a tener piedad de ellos, al menos hasta que vuelva Devin Harris). Los Suns del 7-1, los Suns del mejor Jason Richardson, del Steve Nash rejuvenecido, de los seis hombres por encima de los 12 puntos por partido. ¿Hasta qué punto podemos tomárnoslos en serio?

Cuando, el pasado verano, Steve Nash anunció su renovación por dos años y 22 millones de dólares por los Phoenix Suns, muchos pensaron que estaba prolongando innecesariamente su estancia en un proyecto cadáver. También hubo quien pensó que los Suns estaban ofreciendo una millonada a un base en declive que poco podía aportar ya a un equipo que en la última década se ha caracterizado por un ritmo altísimo de juego. Un ritmo que, evidentemente, no podría soportar un base que ya tenía 35 años.

Pocos parecían recordar que Nash ganó no hace tanto dos MVPs consecutivos, y que, pese a los muchos cambios en el equipo en el último año y medio, el canadiense ha sido, es y será el alma de esta franquicia, o al menos de este proyecto. Pero pocos tuvieron en cuenta eso tras un verano en el que sólo hubo un refuerzo de renombre (Channing Frye), y que llevó a los fans a reencontrarse básicamente con el mismo equipo que el año pasado.

No, había pocos optimistas sobre los Suns de este año, yo incluido, y se pasaron por alto importantes detalles: la definitiva adaptación de Jason Richardson a los sistemas del equipo, o la madurez de gente como Amar’e Stoudemire. Sin embargo, el dato más importante de todos sería la ausencia de Shaquille O’Neal, que permitiría a Alvin Gentry volver a hacer que el equipo corriera como lo hacía con Mike D’Antoni a las riendas… aunque ahora algunos de sus jugadores fueran algo más mayores.

Sí, sin el Gran Cactus, los Suns pueden volver a correr sin tener que incluir en sus sistemas a un pívot lento y grande. Pero con volver al run’n'gun no bastaba. También había que inculcar una nueva mentalidad en un equipo tradicionalmente tachado de blando. Y eso es algo que Gentry también parece haber conseguido. Todos los jugadores parecen más enchufados en defensa y, sobre todo, parecen más mentalizados a la hora de ir a por el rebote en ambos lados de la cancha. Los Suns son el segundo mejor equipo en rebotes en la liga, cuando el año pasado fueron el duodécimo. Desde el alero hasta el pívot del equipo saben ahora que tienen que atacar el tablero rival para mantener el nivel de juego. Con decir que el máximo reboteador del equipo es su “3″ titular, Grant Hill (8,9 rebotes), está dicho todo.

Pero si echamos un vistazo más en profundidad a los datos de los Suns nos daremos cuenta de la auténtica dimensión de su juego en este principio de temporada: son el equipo con mejor porcentaje de campo, el equipo que más triples mete y el que lo hace con el mejor porcentaje. Como decía, también son el segundo equipo que mejor rebotea en la liga, y naturalmente el que más puntos mete. Es especialmente relevante el dato de los rebotes: en un equipo como los Suns, asegurar el rebote les permite salir al contraataque, que es media vida para ellos. Y el que quiera achacar parte de estos buenos números a los rivales a los que se han enfrentado, se equivoca. Es cierto que se las han visto con equipos asequibles (Clippers, Warriors, Timberwolves), pero su clara derrota ante Orlando fue la única mancha en una por lo demás impecable gira de cinco partidos por canchas del este, a lo largo de la cual han ganado en casa de Celtics, Wizards, Heat y Sixers. Cinco partidos en siete días, cuatro victorias. No está nada mal.

Por último, a la defensa, la seguridad en el rebote y los buenos porcentajes de tiro hay que añadir la visión de juego privilegiada de Nash. Puede que físicamente vaya para abajo (aunque si lo hace, va muy poco a poco), pero su mente sigue tan preclara como siempre… o incluso mejor: no sólo está superando sus números del año pasado, sino que sus 18,3 puntos y 12,9 asistencias por encuentro se acercan a sus promedios de la temporada 2006-2007 (sí, la temporada del infame caderazo de Robert Horry en playoffs). Con Nash (y su cabeza) funcionando a este nivel, con más opciones que nunca para repartir juego (J-Rich, Amar’e, Hill, más el valioso aporte de Frye), los Suns parecen un equipo más versátil que nunca, y eso que son casi los mismos que el año pasado.

Ese “casi” también tiene su miga. Como decía, prácticamente no ha habido novedades en la plantilla, pero quienes estaban han cambiado, en algunos casos mucho. Stoudemire parece un poco menos egoísta y más trabajador que otros años, quién sabe si consciente de que está en un contract year. Hill está atacando los tableros más que nunca mientras sigue dando destellos de clase. En el banquillo, Goran Dragic va asentándose como jugador, Louis Admunson ofrece brega y Jared Dudley, tal vez el suplente más sobresaliente en lo que llevamos de temporada, ofrece una alternativa válida como anotador. Y todo eso con un Leandro Barbosa que aún no ha terminado de aparecer.

Sí, los Suns no podían haber empezado mejor. La cuestión que nos ronda a todos por la cabeza, claro, es: ¿hasta cuándo podrán aguantar así? Todos conocemos la fragilidad de estos Suns… ¿o no? El año pasado, Hill no se perdió un solo partido de liga, y Nash sólo ocho. La gravísia lesión de Amar’e parece por fin olvidada. Tal vez el año pasado jugaran a un ritmo más pausado que ahora, pero si exceptuamos a Hill y a Nash (que cuida su estado físico hasta el punto de que parece un hombre de 30 y no de 35 años), este equipo no es tan viejo. El miedo a los problemas físicos está ahí… pero los Suns no pueden permitirse bajar el pistón, porque han descubierto que recuperando su antiguo ritmo, también han recuperado su identidad. (Del carácter “Jekyll y Hyde” de los Suns y Steve Kerr en los últimos años, fichando a Shaquille y vendiendo a Marion sólo para volver a correr como locos esta temporada, hablaremos otro día).

Naturalmente, los Suns no van a ganar el anillo (al menos yo no lo creo, vaya). Pero está claro que, como mínimo, no quieren volver a quedarse fuera de playoffs como el año pasado, y si siguen así, seguro que lo logran. Y no sé si aguantarán el nivel de juego ante rivales como los Lakers, con los que tienen que jugar esta semana, o empezarán a perder fuelle. Lo único que sé es que me alegro de volver a ver a los Suns que a tanta gente enamoraron hace varias temporadas. Disfrutar de un baloncesto vistoso como el que practican es algo que para el espectador no tiene precio, sobre todo si ahora añaden algo de defensa y temple. Así que cojamos un cubo de palomitas y dispongámonos a disfrutar del espectáculo mientras dure. Por ejemplo, en el Suns-Hornets de mañana. O el Suns-Lakers del jueves. I love this game!


4 comentarios para “¿Van en serio estos Suns?”

  1. emilio Dice:

    Yo lo dije no me hicieron caso gente de otros blogs deciank eran un ekipo en reconstruccion pero me gusta muxo su roster( solo tengo 15 años ) pero creo que tengoo criterio.Una dupla nash y dragic en el puesto de base, otra dupla barbosa y jay-rich,en el alero jeremy dudley y hill ademas de un juego interior con studamire,Frye,.Lopez ( gemelo de brrook el de New yersey) ademas de otros secundarios ceo k optan a un 6 puesto de el oeste.

  2. Pistolero Dice:

    Sexta plaza… sin duda sería muy meritorio para los Suns, tal y como está el Oeste. Pero teniendo en cuenta cómo han empezado los Spurs, los Jazz o los Blazers, por ejemplo, es de esperar que todos estos vayan para arriba… y claro, cuanto más colchon cojan los Suns, mejor que mejor.

    En cualquier caso, me parece que el principal problema de los Suns va a ser a la hora de defender “5″ difíciles. Ya Howard les hizo un pequeño destrozo en su única derrota, y hasta ahora no se las han visto con otro center duro. Veremos qué tal contra Bynum, por ejemplo…

  3. Calabasas Dice:

    Estoy de acuerdo en que lo de la 6ª plaza estaría muy bien teniendo en cuenta que el año pasado no hubo playoff y son un año más viejos. Sufrirán contra los “centers” buenos de la liga, pero tampoco hay demasiados: Bynum, Howard y alguno más que se me escape; lo que pasa es que otros “5″ no tan buenos ni estelares son muy superiores al amigo Frye (Kaman, Okur, Oden, Okafor, Hortford, ¿¿¡¡Noah!!??, ¿¿¡¡Dampier!!??, el gemelo López que está en NJ y que es el bueno e incluso Hibbert que ha empezado realmente bien). Preparemos los videos por si en el Plus se dignan a dar a los Suns (y, amigos míos, no olviden bajar el volumen de sus televisores si ven a Carnicero, Loncar o al enchufado -hijo de Iñaki Cano-).
    De todas formas, yo sigo a los Suns muy de cerca desde hará unos 20 años y no recuerdo que hayan tenido ningún center determinante, eran todos unos complementos en algunos casos muy mediocres (me acuerdo de Mark West, Chris Dudley, O’Neal en declive, Oliver Miller, Tsakalidis, Corey Blount y más que me dejo).
    En cambio siempre han tenido buenísimos aleros como Manning, Barkley, Gugliotta, Stoudemire, Clifford Robinson, Rodney Rogers, Chambers….
    Es una cuestión de estilo…..

  4. Pistolero Dice:

    Ya me extrañaba a mí que hablando de los Suns no aparecieras por aquí, amigo Calabasas.

    Y tienes toda la razón, no me había fijado en que el “desprecio” de los Suns hacia los centers es endémico. Haciendo una búsqueda rápida, sólo han tenido un “siete pies” en toda su historia, salvo Shaq, que haya funcionado más o menos bien, el amigo James Edwards, allá por los ochenta. Todo lo demás han sido como mucho, ala-pívots metidos a pívots (tipo Chambers, vaya). Eso es lo que yo llamo una identidad clara… y constante.

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