Como cada lunes, hagamos un repaso de lo que ha ocurrido el fin de semana en la NBA, que no ha sido poco, ni mucho menos: la debacle de los Lakers ante Denver y Houston, la explosión de Brandon Jennings, la inverosímil pero prometida victoria de Indiana ante Boston… sí, y esto es sólo el comienzo…
Los Hornets, sin estrella: Lo que le faltaba a los Hornets este año es que su mejor jugador se lesionara. Y eso es lo que ocurrió el viernes, durante el partido entre New Orleans y Portland. El bueno de Chris Paul cayó sobre el pie de Joel Przybilla y se torció el tobillo. Tras someterse a numerosas pruebas, los resultados no son nada halagüeños: estará como mínimo dos semanas con muletas, y podría pasarse hasta un mes en total en el dique seco. Malas, muy malas noticias para los Hornets, que podrían quedarse fuera de la pelea por los playoffs a las primeras de cambio. Por de pronto el sábado ya perdieron estrepitosamente ante los Hawks, y ya están sólo un partido por delante de los colistas de la división, los Grizzlies…
Mal fin de semana para los Lakers: Decía el viernes Daimiel en la narración del partido de Cuatro que sin Pau Gasol, y con Ron Artest contribuyendo de forma más bien irregular, los Lakers se están viendo obligados a tirar de Kobe Bryant más de lo que sería necesario a estas alturas de temporada. El esfuerzo se notó ese mismo viernes, cuando los Denver Nuggets les sacaron los colores a los vigentes campeones, a los que apalizaron por 105-79. A la pareja Bryant-Bynum le faltó fuelle, y los Nuggets dinamitaron el partido con un terrorífico parcial de 29-8 en el tercer cuarto. Más aún terrorífica fue la ventaja de los suplentes de los Nuggets sobre los de los Lakers: 43-16. El nefando fin de semana para los Lakers se completó anoche con su derrota ante los Houston Rockets por 91-101 (sí, perdieron en el Staples… y el público acabó abucheándoles). La Mamba Negra tuvo una noche horrible (5/20), el equipo no llegó ni al 39% de acierto y ni siquiera el buen partido de Ron Artest y Andrew Bynum (43 puntos entre los dos) sirvió para evitar la derrota. En los Rockets, Trevor Ariza tuvo un mal partido el día en que recogía su anillo de campeón (2/12, 9 puntos), pero Aaron Brooks le suplió con garantías, enchufando 33 puntos.
Brandon Jennings explota: Una vez más, me como mis palabras: tras un verano y una pretemporada cuestionando la calidad de Brandon Jennings, tengo que quitarme el sombrero. El chaval ha tardado menos de un mes en consolidarse como uno de los candidatos a Rookie del Año, llevando a los Bucks en volandas hasta alturas que hacía tiempo que no veían. Tras unos seis primeros partidos francamente interesantes, la consagración definitiva de Jennings como un rookie muy prometedor llegó el sábado, cuando demostró su auténtico potencial ante Golden State Warriors, enchufando 55 puntos, 7/8 triples incluidos, a lo que hay que sumar 5 rebotes y 5 asistencias. Jennings metió 29 puntos en el tercer cuarto y 16 en el último, convirtiéndose en el tercer jugador en la historia de la franquicia que supera los 50 puntos. Los otros dos fueron Michael Redd y Kareem Abdul-Jabbar, que también como novato enchufó 51 en 1970, cuando todavía se hacía llamar Lew Alcindor. De hecho, Jennings se quedó a 4 puntitos de batir el récord de anotación de un rookie, en posesión de otra leyenda: Wilt Chamberlain metió 58 en 1960 (aunque aquellos eran otros tiempos). Y mientras más de uno seguro que empieza a pensar en Oscar Robertson, podéis ver parte del recital de Jennings en este vídeo:
En ese mismo vídeo, por cierto, podéis ver también la aparatosa caída Kelenna Azubuike nada más comenzar el partido, que podría dejarle en el dique seco durante unas cuantas semanas. Veremos qué dicen los médicos…
Batman cumple su promesa: Comentaba el pasado miércoles que Danny Granger había prometido prolongar la racha de victorias de los Indiana Pacers en el partido ante los Boston Celtics. Pues bien, para sorpresa de propios y extraños, los humildes Pacers cumplieron su promesa y endosaron la tercera derrota de la temporada a Boston, gracias precisamente al buen partido de Danny Granger (29 puntos). Unos cuantos Pacers más le echaron una mano, empezando por Dahntay Jones (25 puntos), que aprovechó que toda la atención de la defensa de los Celtics estaba centrada en Batman. Los Pacers ganaron 113-104, y ya están en la zona media de la Central, que está irreconocible, ojito a la clasificación ahora mismo: lideran los Bucks, seguidos de Cavaliers, Pacers, Bulls y Pistons. ¡Increíble!
Los Thunder siguen tumbando gigantes: No fue la única sorpresa del fin de semana. El día en que Tim Duncan y Tony Parker volvían a los San Antonio Spurs, Kevin Durant y sus compinches decidieron aguarles la fiesta y ganaron en la cancha de los Spurs por 101-98. Durantula enchufó 25 puntos, pero el hombre del partido fue Russell Westbrook, que además de terminar con 19 puntos y 11 asistencias metió un tirito a falta de 50 segundos para el final que acabaría dando la victoria a los Thunder. Si hubiera un premio al mejor sophomore, Westbrook sería uno de los candidatos a llevárselo por lo que llevamos de temporada: promedia 15,4 puntos, 4,9 rebotes y 7,7 asistencias, que no está nada mal… Una pena que anoche palmaran ante los Clippers, pese a los 40 puntos de Durant.
Duelo de medianías en el Oeste: El sábado se enfrentaron los dos equipos con peor registro en el Oeste, Memphis Grizzlies y Minnesota Timberwolves. Como no podían perder los dos, una de las dos horribles rachas que llevaban se iba a ver truncada, y al final fueron los Grizzlies los que lo lograron, ganando 97-87, gracias la aportación de O.J. Mayo, Rudy Gay y, sobre todo, Marc Gasol, que se marcó otro partidito para enmarcar: 17 puntos sin fallo en el tiro, 16 rebotes, 1 tapón y 1 robo. Los únicos detalles negativos fueron esas 6 pérdidas y su eliminación por faltas antes del final. Para que os hagáis una idea de lo mal que están ambos equipos ahora mismo, entre ambos sumaron un total de 3/29 desde la línea de tres… o lo que es lo mismo, un 1o%. Madre mía… Parece que los Grizzlies están intentando arreglar este desaguisado y, viendo que Allen Iverson podría no volver, acaban de fichar a Jamaal Tinsley. El ex de los Pacers lleva más de un año inactivo y no es lo que se dice una superestrella, pero estoy seguro de que algo de orden y concierto podrá aportar a este equipo…
New Jersey, otra vez con la miel en los labios: Nada, que los Nets están condenados a seguir sin ganar. Si el miércoles pasado era Marreese Speights el que les privaba de su primera victoria con un 2+1 providencial al final del encuentro ante los Sixers, el sábado la cosa fue aún peor. Con un punto de ventaja y a cuatro segundos del final del partido ante los Heat, los Nets ya casi tenían el champán a punto de descorchar. Pero no contaban con la capacidad de Dwyane Wade para enchufar canastas imposibles, claro. Y esto es lo que hizo el amigo Wade en esos cuatro segundos:
Vamos a decir que la defensa de Trenton Hassell no fue todo lo buena que se podría esperar, y es que encima a Wade la pelota le bota mal… pero sea como sea, los Nets ya están 0-10, y subiendo, que es bajando, vaya. Sus dos próximos partidos son contra Indiana y Milwaukee, equipos con los que en condiciones normales podrían tener opciones, pero tal y como están los dos, y encima sin Devin Harris, no sé yo…
Arenas, ese desconocido: Los Washington Wizards pelearon el partido del sábado ante los Pistons hasta el final, aunque acabaron perdiendo de 3 puntos. Gilbert Arenas terminó con 19 puntos y 10 asistencias, pero volvió a tirar bastante mal, y por largos tramos desapareció por completo del partido. Concluido el encuentro, el hombre que habitualmente no hace declaraciones a la prensa se sinceró a los medios, reconociendo que con el nuevo sistema de Flip Saunders ya no necesita ser una amenaza constante para el rival, pero a la vez eso le hace desconectar en ocasiones de los partidos, de ahí sus extrañas aportaciones esta temporada: apenas supera el 40% en tiro (36% en noviembre), es el hombre que más balones pierde en toda la liga (4,4 por encuentro) y su porcentaje de tiro libre ha vuelto a bajar este año. Menos mal que Antawn Jamison está a punto de volver, a ver si al Agente 0 se centra un poco más…
Los Suns, líderes absolutos: Y a todo esto, con tantas derrotas inesperadas, el equipo con el mejor registro de la liga es Phoenix, que anoche consiguió una trabajadísima victoria (101-100) ante los Toronto Raptors. Amar’e Stoudemire fue el hombre del partido el día que cumplía 27 años, y se fue a los 30 puntos, seguido de Steve Nash con 23 y Channing Frye con 20. Los Suns están con 9-2, y ya tienen 1,5 partiditos de ventaja sobre los Lakers. Siguen metiendo más de 100 puntos por partido (de hecho, bastantes más… promedian más de 110 por encuentro), siguen metiendo triples como locos, siguen con Nash como líder de asistencias en la liga… en fin, que molan un montón, así de sencillo.
LeBron James y el número 23: Termino con una noticia “extradeportiva”, y es que las extravagancias de las estrellas nunca dejan de sorprenderme. LeBron James sorprendió la semana pasada a todo el mundo anunciando que estaba considerando la opción de cambiarse el número de su camiseta para dejar libre el 23, que todo el mundo relaciona aún con Michael Jordan. Pero James no se ha quedado ahí: estos últimos días ha estado haciendo campaña para que el resto de jugadores que llevan el 23 en la liga lo abandonen, lo cual no es moco de pavo, teniendo en cuenta que hasta 13 hombres llevan ese dorsal, con nombres de la talla de Kevin Martin, Jason Richardson o Marcus Camby. Para silenciar el runrún que había corrido por la NBA sobre la posibilidad de que la liga retirara oficialmente el número 23 (como hiciera la NHL con el 99 de Wayne Gretzky, por ejemplo), la NBA anunció anteayer que lo de retirar números es cosa de los equipos, y no de la liga como organización. Entre las incontables opiniones que se han vertido sobre el tema (y las que llegarán… esto seguro que trae cola), me quedo con las de dos entrenadores. Por un lado, Phil Jackson ha respaldado en general la propuesta, aunque ha dicho que sería como “pisar los callos a gente como Magic Johnson y Larry Bird” (Barkley ha opinado más o menos igual, por cierto). Pero el más pragmático de todos ha sido Stan Van Gundy, ojo a sus declaraciones, aludiendo a los numerosos jugadores que merecerían el mismo honor que el 23: “Dentro de poco nuestros jugadores llevarán el dorsal 373. Todos los dorsales de dos dígitos estarán retirados…”. ¡Crack!
