Como todo buen miércoles, anoche hubo jornadón, coronado por un Heat-Clippers que no decepcionó a nadie, y que curiosamente sirvió para que Chris Paul se reivindicase un poco tras un inicio de temporada no especialmente brillante. También sirivió para volver a comprobar esa extraña alergia que aqueja a LeBron James en los últimos cuartos de los partidos apretados…
Esto es lo más destacado de los partidos de anoche:
Pacers 96-Hawks 84: Partido mucho más cómodo de lo que parece, marcado por un tremendo 27-9 en el tercer cuarto favorable a Indiana. Buen partido de Danny Granger (24 puntos), mientras que en los Hawks empieza a extenderse la que pronto será conocida como la Maldición de los Viejunos: Tracy McGrady no jugó por sus ya clásicos dolores de espalda, Vladimir Radmanovic firmó un 1/7 en 27 minutos y Jerry Stackhouse, curiosamente, estuvo especialmente productivo: 8 puntos, 2 rebotes y un triple… ¡en 7 minutos! Y además de todo, en el partido hubo un hecho histórico: se descubrió que Jason Collins no es un muñeco sin vida sino un hombre con sangre en las venas. Id al final del vídeo resumen del partido para ver la falta flagrante (tipo 2) sobre Louis Admunson por la que fue expulsado el gran Jason a un suspiro del final (¿qué necesidad había…?). Admunson y Collins… ¡duelo de titanes!
Raptors 91-Kings 98: Por lo general no me pararía mucho en este partido, pero debo destacar el buen inicio de temporada de los dos jóvenes talentos de los Kings, Tyreke Evans y DeMarcus Cousins. Reke empieza a parecerse al que fue hace un par de años y ayer enchufó 29 puntos. Cousins lo está haciendo todavía mejor: aunque sigue con su carácter volátil (que, parece, va controlando poco a poco), está firmando un inicio de temporada espectacular, y ayer se fue a los 21 puntos y 19 rebotes. Así anda de sobrado el angelito:
Sólo Cousins puede hacer que le piten una técnica en una jugada así. ¿Y por qué, curiosamente, ha coincidido su mejora con el cese de Paul Westphal?
Knicks 85-Sixers 79: Los misterios del Garden continúan. Viendo que el ataque de los Knicks no está del todo bien engranado, New York está ganando sus partidos gracias a la defensa, y ayer se había estudiado bien a su rival, dejando a uno de los equipos más en forma de la liga en sólo 79 puntos y menos del 40% de acierto en tiros de campo. A partir de ahí, la cosa quedó en manos de Carmelo Anthony (27 puntos, aunque con malos porcentajes) y Amare Stoudemire (20). Aun así, los Sixers aguantaron hasta el final, cuando Melo selló el partido desde el tiro libre.
Hornets 85-Thunder 95: Kevin Durant y sus compinches suman y siguen. Han jugado cinco partidos en seis días, pero Durantula parece inmune al cansancio. 29 puntos, 10 rebotes y 4 pinchos firmó el amiguete anoche. Esos cinco partidos se han saldado con cinco victorias para el que ahora mismo es el mejor equipo del Oeste, y de la liga junto a Chicago. Los Hornets, por su parte, han perdido siete de sus últimos 8 encuentros…
Bulls 78-Wizards 64: Partido de trámite para Chicago que nos sirvió para recordar lo atrozmente malos que son los Wizards este año. ¡Y eso que los Bulls estaban sin Derrick Rose! Pero ni por esas, los Wizards se deshicieron en el último cuarto y firmaron un horrendo 31% de acierto en el tiro. El sustituto de Rose fue John Lucas, al que Tom Thibodeau decidió probar, dándole muchos minutos. Muchísimos. Tantos como 45. El chaval estuvo a la altura: tiró hasta 28 veces, y firmó 25 puntos, añadiendo 8 rebotes y 8 asistencias. Parece que Rose tiene buen suplente…
Celtics 85-Mavericks 90: Los Mavs siguen poco a poco creciendo, y anoche lograron una victoria de las que dan alas en el Garden, donde ganar siempre tiene su mérito. El partido fue apretadísimo hasta el final, momento en el cual Dirk Nowitzki demostró que sigue siendo capaz de hacer lo que les hizo varias veces a los Heat en las finales del año pasado: ganar partidos con acciones decisivas. Atención a lo “nervioso” que se puso el alemán con la defensa de Kevin Garnett en la jugada clave del partido:
Madre mía, luego dicen que es un blando. Le hacen como cuatro faltas antes de llegar al aro y aún así la enchufa… ¡qué crack! Robin Hood metió “sólo” 16 puntos, mientras que en los Celtics, ante el mal inicio de temporada de Ray Allen (9 puntos anoche) y sobre todo Paul Pierce (7), tuvo que ser de nuevo Rajon Rondo (24 puntos, 7 asistencias) el que tirara del carro con la ayuda de Big Ticket. En los Mavericks, Jason Terry ayudó a Nowitzki con 18 puntos y Vince Carter sigue empeñándose en pagar la confianza de Rick Carlisle en su titularidad con partidos lamentables: 4 puntos y 1/8 en 28 minutos. A ver si lo fichan ya los Hawks…
Spurs 101-Rockets 95: Partido apretadito que se resolvió en la prórroga gracias a la buena defensa de Tim Duncan, que robó dos balones y puso un pincho en el tiempo extra que acabaron enterrando a unos Rockets que ya están 3-7. Timmy firmó 17 puntos y 11 rebotes, y Tony Parker añadió 28 y 8 asistencias, además de cuatro tiros libres clave en la prórroga. Fue una noche en la que vimos a un Duncan rejuvenecido, en la que incluso se atrevió a correr contraataques y cerrarlos con un mate:
¿Qué importa que sean unos pasos clamorosos? Todo vale si es por ver a Timmy haciendo de nuevo estas cosas. Los mejores en los Rockets fueron Kyle Lowry (22 puntos) y Luis Scola (20), que precisamente forzó la prórroga con este inverosímil tiro:
Jazz 87-Lakers 90: Nuevo partido con prórroga, y nueva explosión anotadora de Kobe Bryant, con 40 puntos. La Mamba Negra está en una de esas rachas en que mete puntos hasta cuando no quiere. Pero hay otro hombre al que hay que destacar en los Lakers, y es a Andrew Bynum, que palmeó un balón a 50 segundos para el final de la prórroga que daba vida a su equipo y que puso nada menos que cinco pinchos de merluza, uno de ellos vital, cuando Al Jefferson intentaba meter la canasta ganadora poco después de dicho palmeo. En la prórroga, por cierto, Pau Gasol se descolgó con un triple, algo no muy habitual en él. Los Lakers ya están 8-4, con 4 victorias consecutivas.
Nuggets 123-Nets 115: Recital de asistencias de los Nuggets (¡hasta 37!) y por fin, partido muy completo de Rudy Fernández, con 15 puntos, 8 asistencias, 5 rebotes, 4 robos y 2 triples, sí señor. Rudy estuvo enchufadísimo, como demuestra esta acción: robo (marca de la casa), asistencia y alley oop, todo en uno:
Hablando de triples, los Nets batieron el récord de la temporada con 20, 11 de los cuales llegaron de la mano de Jordan Farmar y Anthony Morrow.
Blazers 104-Magic 107: Primera derrota en casa de los Blazers, en un partido que Orlando dominó de principio a fin. De nada sirvió el arreón final de Portland, que perdía de 17 al principio del último cuarto. Siete hombres de los Magic por encima de los 10 puntos, destacando los 16 de un Hedo Turkoglu que fue clave con 5 puntos consecutivos muy al final. En los Blazers, 24 puntos para Jamal Crawford y 23 para LaMarcus Aldridge.
Clippers 95-Heat 89: El partido de la jornada no decepcionó a nadie, y fue apretado hasta el final. Pero LeBron James tiene un largo historia del “espantás” en los últimos periodos de los partidos apretados, y ayer contagió ese mal a sus compañeros. Los Tres Nazgûl sumaron un discreto 3/8 en el tiro en el último cuarto que se convirtió en un atroz 0/7 en el tiempo extra. A eso hay que añadir un más que discreto 6/10 en tiros libros por parte de James en los últimos seis minutos de partido. LeBron culminó su racha de acciones no demasiado acertadas cometiendo falta sobre un triple de Chauncey Billups a 27 segundos del final y con los Clippers uno abajo. Mr. Big Shot metió los tres tiros, así que vamos a decir que esos 23 puntos, 13 rebotes y 7 asistencias de James quedan un poco diluidos por estas acciones… “no positivas”.
En los Clippers, gran partido de Chris Paul (27 puntos, 11 rebotes, 6 rebotes, 3 robos) y buena actuación de Blake Griffin (20 y 12 rebotes). Ambos se encontraron en este estratosférico alley oop de CP3 a su nuevo mejor amigo:
Ojo que la victoria puede ser de las que dan carácter a unos Clippers que parecían despertar dudas en este primer tramo de temporada. En cuanto a los Heat… deberían empezar a mirar estos bajones al final de los partidos, de verdad…
Y creo que eso es más o menos todo. Buf, cuánta cosa…
