Once. Ese es el número de victorias consecutivas que llevan ahora mismo los San Antonio Spurs. Unos Spurs, recordemos, sin Manu Ginobili y también sin Tiago Splitter. Su undécima victoria llegó anoche en uno de los feudos más inexpugnables de la liga y ante uno de los equipos más complicados de lo que llevamos de temporada: los Utah Jazz. ¿Os he dicho que me encanta Gregg Popovich?
Nada puede parar a los Spurs este año. Ni la vejez, ni las lesiones, ni el calendario demoledor. Como si el equipo fuese un reflejo de la personalidad ruda pero incansable, gruñona pero efectiva, de su entrenador, del sempiterno Gregg Popovich, los Spurs se sobreponen a cada piedra en el camino con una obstinación, una voluntad de ganar, que les hace un enemigo temible.
Perdieron a Ginobili cuando estaba a nivel All-Star y sobrevivieron. Hace nada volvieron a perderle, en este caso para una lesión más breve. También han perdido al que estaba siendo uno de sus hombres más importantes desde el banquillo, Tiago Splitter, que también se pasará dos semanas en el dique seco. No importa. Anoche Matt Bonner dio un paso al frente y acribilló a los Jazz con 5/6 triples. Y por si fuera poco, Richard Jefferson apareció por allí en el último suspiro para dar la tranquilidad a su equipo con otro triple a muy poquito del final.
Así que sí, Pops sigue encontrando recursos, petróleo, en su equipo aunque parezca increíble. Pero lo más increíble es la columna vertebral de este equipo, que se mantiene firme frente a viento y marea: Tony Parker y Tim Duncan. Ohlala está enorme esta temporada, asumiendo más carga anotadora y repartiendo más juego que la temporada pasada. Y en cuanto a Timmy… sus números son una pálida sombra de lo que fueron en el punto álgido de su carrera, pero su presencia en pista, su experiencia y su inagotable talento son un valor precioso para los Spurs.
Y así, poco a poco, San Antonio se ha convertido en un enemigo a temer. Como el viejo dragón que nunca acaba de morir del todo y en cualquier momento te la puede liar. Nada está a salvo, ni siquiera la ventaja de cancha. Y es que si la racha de once victorias de los Spurs parece espectacular, todo cobra una nueva dimensión si se tiene en cuenta que los siete últimos partidos (y por lo tanto victorias) han llegado fuera de casa. Y por si alguien cree que esas visitas han sido bicocas, basta decir que entre otras, han visitado las canchas de Grizzlies, Sixers, Clippers o Jazz. Por ejemplo. Los dos últimos partidos de esta agotadora gira fuera de casa serán probablemente los más exigentes, esta noche en Portland y el jueves en Denver. Pero claro, visto lo visto, los Spurs son perfectamente capaces de ganar ambos…
Esas once victorias seguidas han llevado a San Antonio a lo más alto del Oeste. Sólo los Thunder aguantan el tremendo ritmo impuesto por el equipo tejano, manteniendo una ventaja de dos partidos sobre los Spurs. Pero por detrás, los demás empiezan a descolgarse. Los Mavs, terceros, están ya a 2,5 partidos. A tres están los Clippers y a cuatro los Lakers. Impresionante, sinceramente.
En condiciones normales diría cosas como “Esto no puede durar”, “Con las bajas que tienen tendrá que notarse en su rendimiento”, “Son muy viejos” y así. Con los Spurs, y con el gran Pops en el banquillo, todo esto es impredecible. Con Parker a este nivel, con Ducan dosificando sus contribuciones y con un banquillo que es mucho más profundo de lo que parece (¡incluso T.J. Ford parece útil ahora!), los Spurs parecen capaces de todo… mientras les aguanten las piernas. Espero que sea mucho tiempo.
Ah, sí, un último apunte sobre la jornada de ayer, en la que se enfrentaban Knicks y Nets. Recordaréis que el “fenómeno Lin” empezó precisamente en un partido así hace diez días, en el cual, según lenguas insidiosas, Jeremy Lin había dejado en evidencia a Deron Williams. Parece que a D-Will no le gustó nada que se le cuestionara abiertamente, y ayer se tomó su desquite con Linsanity: 38 puntos y 8 triples firmó el amigo. Sí, se diría que le tenía ganas. Los Nets, por cierto, ganaron en el día del regreso de Carmelo Anthony.


… y como cada vez que hablo sube el pan, los Blazers han ganado de cuarenta esta noche a los Spurs. Unos Spurs sin Duncan ni Parker ni el utillero, pero bueno…
Tendrías que haber esperado a que jugaran contra los Blazers jejeje vaya una paliza, aunque sin cinco jugadores y cuatro de ellos muy importantes, creo que Pops reserva a Duncan y Parker para Denver y acabar el rodeo con un 7-1 que no está nada mal.
Me parece que Pop quiso ubicar a los “muchachos” para que controlaran su ego después de esos 11 juegazos.